¿Por qué hablamos de acompañamiento respetuoso?

El respeto de los ritmos de cada niño es fundamental para definir el acompañamiento, ya que viene marcado por el vínculo afectivo que generan con el acompañante.

Detrás de la puerta azul las personas adultas son acompañantes respetuosos, que miran más que intervienen, que dan muchos más abrazos de los que serían suficientes.

La persona acompañante contratada siempre ha acompañado estos procesos, pero la fortaleza de sentirse acompañada desde lo vivencial por quienes son compañeras y compañeros de viaje y han pasado por tu misma experiencia es uno de los pilares de esa construcción colectiva. Cuidar los procesos es cuidar a las niñas y niños que habitan el espacio.

¿Quiénes acompañan a nuestras peques?

El Arenero cuenta con dos acompañantes pedagogos, además de las propias madres y padres que también están presentes en el día a día en el espacio con las peques. Son profesionales formados en pedagogías alternativas y en la crianza respetuosa.

Isabel Báscon Gómez

Maestra de educación infantil, con mucha confianza en lo que durante esta etapa de desarrollo pueden conseguir las peques.

Partiendo del interés hacia los procesos evolutivos de la infancia, con el paso del tiempo, me centré más en la búsqueda de contextos que fomenten ambientes idóneos para un desarrollo social y emocional en positivo, teniendo en cuenta los ritmos vitales necesarios para todas sin olvidar las necesidades más básicas de las peques.

Confianza plena en las sinergias que se dan cuando la escuela, la familia y sociedad interactúan.

Investigando en otras corrientes pedagógicas, diferentes a la escuela más dirigida, poco a poco he ido rescatando herramientas y formas de ver la infancia que me han ayudado a acompañar en estas edades desde el respeto y la igualdad. Confianza plena en las sinergias que se dan cuando la escuela, la familia y sociedad

Pablo Fonte Loureiro

Diplomado en Educación Social y con formación complementaria en Procesos Participativos y Desarrollo Local, últimamente aprendiendo y formándome en Aprendizaje y Servicio Solidario. Siempre he buscado desarrollar el componente más social de la educación, antes desde la educación no formal y actualmente desde El Arenero.

Sabiendo de la importancia de acompañar los procesos evolutivos desde una mirada de respeto a la individualidad y ritmos de cada niña y niño, y también poniendo en práctica procesos colectivos de acompañamiento a la crianza en los que las familias tengan un papel protagonista.

Trabajamos por una escuela que no sustituya a la familia pero que pueda ser continuidad de ésta rompiendo la dicotomía familia-escuela, tendiendo puentes y abriendo las puertas a la participación de las familias. También participo de www.garuacoop.es y www.entrepatios.org

Observación

Dejarles jugar sin intervenir. Reforzando su autonomía y favoreciendo relaciones sanas. Algo mágico, poder ver cómo se desarrollan las relaciones de las que surgen equilibrios.

Rutinas

Para ubicarse en el tiempo y en el espacio, dando seguridad, ayudando a prever y a tener autonomía, así como a funcionar de forma colectiva

Límites

Ayudan a relacionarse con el entorno, entre las personas y con los materiales

Y las madres y padres



Además de los dos profesionales, las madres y padres que forman parte de El Arenero se organizan para hacer turnos de acompañamiento. Las familias pueden disfrutar de algo tan especial, en un momento que generalmente no se participa. Aportan mucho al día a día, pero reciben mucho más. Es una experiencia enriquecedora.

Pensamos que los cuidados son esenciales en el proyecto, y también transversales. Cuidamos a los que cuidan.